“Tú me dejaste de querer” la nueva propuesta de ‘El Madrileño’

C. Tangana consolida su nueva faceta como ‘El Madrileño’. Esta sorprendente “rumbachata” junto a La Hungara y El Niño de Elche ya tiene videoclip.


El artista nos ha ido preparando para este nuevo sonido mediante una playlist de influencias en Spotify y las reacciones de otras cantantes como Nicki Nicole.

Continuando con la línea de “Demasiadas Mujeres”, el videoclip muestra parte del costumbrismo de la sociedad española, mezclando una estética de finales de los 80 con la actualidad. Los primeros planos nos presentan algunas imágenes de grandes edificios y calles vacías de la capital neocastiza.

El Ágora

Mediante un corte nos transportamos a la azotea de lo que parece ser un hotel, donde un movimiento de grúa nos acerca a C. Tangana tumbado en una hamaca al puro estilo Bojack Horseman. Mientras suenan las palabras tú me diste la espalda,  pasamos a un plano del cielo siendo dividido por la estela de un avión, un encuadre que pudiera parecer insignificante o un mero recurso, pero que adquirirá otra significación posteriormente.

La canción cambiará de rumbo con un efecto lowpass, unas palmas y la voz de La Hungara. El videoclip pasa a retratar una escena cotidiana de un barrio cualquiera: una pareja de adolescentes escuchando música sentados en un banco. El chico sujeta un casco de moto y un móvil mientras canta y su novia, sentada en frente, le sigue el rollo tocando las palmas. Y es el que el tema desde el primer momento refleja a la perfección esta época y nos transporta a esas tardes en bancos de parque y donde pasaban de largo radios de coche con temas de artistas como Estopa, Andy y Lucas, Papa Levante o Don Omar.

Tras unos cortes rápidos, el punto de vista del videoclip cambia a una cámara subjetiva que nos coloca en el ojo de C. Tangana. Este recurso tiene una intención clara y responde a las temáticas recurrentes del artista: la mirada nostálgica al pasado, el desamor y el vacío existencial de aquel que tiene todo lo que quiere, pero no lo que de verdad necesita. La chica del banco del parque se gira de golpe, siendo objeto de la mirada recelosa de Antón, que observa esta escena tan común que él mismo habrá vivido en su Ágora madrileña.

El Aeropuerto

Arnau Valls, director de fotografía, utiliza los planos generales frontales para situarnos y ofrecer una perspectiva muy peculiar. La composición de la foto nos deja varias capas en los encuadres, pero estos siempre mostrarán al sujeto en movimiento, como “de paso” por los sitios. Este tipo de representación aparecerá en varios puntos concretos de cada una se las secuencias.

C. Tagana se encuentra en la cinta transportadora de un aeropuerto con una estética próxima al cine español de los 80. La cinta, nos lleva a pensar en el movimiento involuntario. En cómo, pese a estar parado, el mundo alrededor de C. Tangana sigue cambiando convirtiendo su vida en algo totalmente diferente. Un encuadre que nos hará prestar atención al primer, segundo y tercer término. En primer lugar vemos una línea, un elemento que rompe el espacio visual, seguidamente al artista y un grupo de azafatas, y por último en el fondo vemos una campaña ficticia de moda que podría ser una referencia a su pasado videoclip “Demasiadas mujeres”.

El Hotel

El plano subjetivo de la mirilla puede contarnos muchas cosas sobre lo que sucede en la cabeza de Antón. Se trata de un encuadre voyerista, de una individuo solitario que ve pasar a las personas mientras está encerrado en una habitación de hotel. Aquel que mira por una mirilla, es porque anhela más la vida del exterior que la suya propia.

Las habitaciones de hotel son de los espacios más recurrentes en las películas y series. Y no es de extrañar, ya que ofrecen un atractivo para el mundo del arte. Siempre que he estado en una habitación de hotel he tenido un sentimiento raro, como de despersonalización, dado que se trata de una especie de “hogar” momentáneo donde refugiarte muy poco tiempo, con privacidad limitada y que nunca vas a poder sentir como “tuyo”.

Los hoteles, sobre todo en el que se encuentra Tangana, también son un símbolo de estatus, de situarte en un punto superior al resto. En este caso, una azotea desde la que contemplar todo lo que sucede por debajo de ti. Sin embargo, estas torres de marfil también te mantienen lejos del suelo y de la vida como la conocemos.

El Show

A continuación, el montaje nos enseña una secuencia donde el artista madrileño parece prepararse para una actuación que consiste en un playback delante de una pantalla. Esta proyección sitúa al cantante en medio de las llamas, de su “infierno personal”, al mismo tiempo que pronuncia las palabras pienso en ti.

El backstage simboliza el final de un concierto o de cualquier otra obra en directo. Un momento de celebración, de encuentro entre el artista, su séquito y sus compañeros de fiesta, no obstante tal como enseña el vídeo, después del clímax, el artista vuelve a encontrarse solo.

El director, Santos Bacana, recupera la imagen de dos aviones surcando el cielo y que cruzan sus trazos en direcciones totalmente opuestas. Personalmente, creo que representa la historia de dos personas que dejan de quererse, que cambian el rumbo de su vida y no vuelven a encontrarse nunca.

El rojo es vida y muerte, no se puede pedir más.

Pedro Almodóvar

Sin duda el color rojo es uno de los detalles más llamativos y presentes del vídeo. Almodóvar es uno de los directores que utiliza este recurso en la mayoría de sus películas. Este color se utiliza para representar lo exagerado, los sentimientos extremos, la pasión y los labios, pero también el fuego y la sangre. Es el color de lo humano.


El videoclip llega a su fin con una secuencia de Pucho bailando como un loco excéntrico mientras el servicio de habitaciones pasa por su lado ignorando su locura. Mediante todas estas escenas, la historia nos habla de lugares de tránsito, de espacios donde estar, pero no donde ser, de cosas que fueron, pero que ya no son, porque lo que hacemos en la vida, luego de nada nos vale. Todo es una mentira, todo se lo lleva el aire… son ilusiones como decían Los Chichos.

Fotograma extraído de 'Tú me dejaste de querer', la nueva canción de C. Tangana con la dirección de fotografía de Arnau Valls.

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